ESPAÑOL - La Fábrica de Armas, Toledo
La Fábrica de Armas de Toledo, centro neurálgico de actividad de la ciudad de Toledo durante siglos, dejó de funcionar hace más de 20 años, pero fue tal su importancia que todavía hoy en día persiste su influjo. No obstante, el paso del tiempo ha ido silenciosamente ocultando esta parte de la historia reciente de Toledo. Mi intención con este proyecto es revivir y reivindicar esta parte olvidada de la historia de Toledo, reflejando el impacto que esta antigua fábrica tuvo para los habitantes de esta ciudad.
Precisamente mi proyecto pretende explorar y, en última instancia, sugerir a través de la fotografía y la grabación de audio cómo era la vida y el trabajo en la Fábrica de Armás, cómo era la relación de las gentes de Toledo con la Fábrica, analizando para ello los restos, las huellas de la interacción física y emocional que todavía hoy persisten.
La historia de la fábrica
La Fábrica de Armas tuvo una larga vida, más de 200 años. Su importancia fue tal que llegó a constituir una ciudad dentro del mismo Toledo.
Concebida por el rey Carlos III en 1775, comenzó su andadura con la construcción del prestigioso edificio Sabatini, construido por el arquitecto del mismo nombre. A partir de ahí comienza su expansión que pasa por distintas etapas, alcanzado su mayor esplendor durante la década de los años veinte del siglo pasado.
La Fábrica constituyó el centro de la vida de los ciudadanos de Toledo hasta su cierre gradual hace unos 20 años, momento a partir del cual permanece abandonada y aparentemente olvidada. Sin embargo, en ella quedan latentes rescoldos de su pasado.
La Fábrica no sólo significaba trabajo para hombres y mujeres, sino que también suponía educación y una alternativa al servicio militar para los alumnos. Pero sobre todo significaba un lugar para vivir y de recreación. Fue una ciudad en una ciudad; disponía de todos los servicios necesarios, con sus propias viviendas, escuela, capilla, economato, tiendas, campo de fútbol, así como cines de verano e invierno. La fábrica penetró en la vida de todos los ciudadanos, no sólo en la que aquellos que trabajaban allí. Las campanas de la Fábrica que daban comienzo a la jornada laboral a las 7 de la mañana se oían por toda la ciudad.
El cierre de la Fábrica estuvo precedido por años de decadencia que se inician en los años 1960. Gradualmente se ve desplazada por la aparición de nuevas tecnologías y una disminución en la demanda. La Fábrica se cierra definitivamente en los años ochenta.
El cierre de la Fábrica fue recibido con manifestaciones y protestas. Muchos de sus trabajadores nunca volvieron a tener otro empleo. Mientras tanto, el terreno paso de las manos del Ministerio de Defensa al Ayuntamiento de Toledo, quien posteriormente cede a la Universidad de Castilla La Mancha, su actual propietaria.
Esta última inicia las labores de rehabilitación de los antiguos edificios con el objetivo de convertirla en lo que hoy en día es, el principal campus universitario de la ciudad de Toledo. Así, desde unos años los edificios ya rehabilitados funcionan como laboratorios, aulas y lugares de investigación para 6.000 estudiantes. La antigua Fábrica de Armas vuelve a tener vida y ser un centro importante de la ciudad.
El motivo del proyecto
El patrimonio cultural tiene un valor esencial para la formación de las personas, creando vínculos entre el pasado y el presente. Esto, que podría ser obvio para elementos pertenecientes a una historia lejana, no está igualmente asumido cuando hablamos de nuestra historia reciente. De ahí que, desafortunadamente, nuestra historia industrial se esté perdiendo rápidamente. A ello se le une el hecho de que tradicionalmente la idea de belleza se considera incompatible con el de industria. Pero la industria también es belleza y, por supuesto, historia. Quizás no una belleza convencional, pero sin duda belleza, ya que toca a nuestras emociones. Quizás no una historia de reyes y palacios, de batallas y tratados, pero sí una historia que forma y siempre formará parte de nosotros.
Toledo, patrimonio histórico de la humanidad, también tiene una historia reciente que merece ser recordada, que gira sobremanera alrededor de la Fábrica de Armas.
Actualmente, parte de dicha Fábrica de Armas se está rehabilitando para convertirse en lo que ya es hoy en día, el campus universitario más importante de la ciudad de Toledo. No obstante, a pesar del enorme respeto que está mostrando la Universidad de Castilla-La Mancha en su rehabilitación, ello está suponiendo la desaparición de las huellas de los momentos allí vividos, de esos últimos restos de lo que un día fue.
Desde que descubrí la Fábrica de Armas, siempre me ha fascinado su capacidad para sugerir historias personales allí vividas. Por tanto, más que observar la Fábrica como un todo, estoy interesada en aspectos puntuales que nos ofrecen una mirada íntima de una vida anterior.
Cada vez que se retira la antigua maquinaria, cada vez que se rehabilita un edificio, algo se va perdiendo. Así, en los edificios que todavía quedan sin reformar, se ven los rastros de los trabajadores; sus objetos personales, sus herramientas de trabajo, la maquinaria que una vez utilizaron. Todo inerte, abandonado, como si en un segundo todos hubiesen huido sin echar la vista atrás. Ello permite a quien lo observa volver atrás en el tiempo e imbuirse en el ambiente industrial de hace medio siglo.
Pero no solo con la rehabilitación o con la demolición se va desvaneciendo esta parte de la historia, también con el fallecimiento de sus antiguos trabajadores se apagan las voces de aquellos que pueden contar en primera persona como fue la vida en la Fábrica, lo que supuso para ellos y para sus familias y, en general, qué significó la Fábrica de Armas para Toledo. Por tanto, el recoger las impresiones de estas personas, compartir sus vivencias y disfrutar sus relatos emocionados y emocionantes, es la segunda parte de este proyecto.
Christina Ballard